EL LABERINTO


Estaba a punto de pasar la última prueba; pasar el laberinto.Se sentía fuerte y seguro ,durante años se había preparado en el arte de la lucha, de la atención, de la escucha y la meditación.
Solo le quedaba una oportunidad para dar con la contraseña, había agotado las otras nueve.Nombró las frases que más le habían impactado de los sermones de Buda,pequeñas gotas de sabiduría con las que su maestro les ragaba cada día.
Ultima oportunidad, de pronto le viene una imagén a la mente y lanza una frase que nunca se le habría ocurrido decir,pero le viene a la boca como un fogonazo,era uno de esos chistes que de vez en cuando su maestro les contaba:
-¡ Que triste está la perra,cuándo el perro le falta!
Y tras un largo silencio...
-¡ Más triste está el perro cuándo la perra es más alta!
Y la puerta se abrió.


Escrito por: senoraosa (2010-09-16)


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Jjajajajaj así da gusto ser Budista. biggrin
Me encantó. happy





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