Un mundo pequeño ( V )


Hoy les voy a contar una historia muy especial:

El primer paseo de novios, de Otto Y Soledad , el gato elegante de Mariela, y mi gatita mimosota.

Fue el Sábado pasado a la tarde…
Estuvo re-entretenido el paseo. Bueno, la verdad es que ni Mariela ni yo estuvimos con ellos. Pero nos contaron a la vuelta.

Sole, estaba toda de blanco…( bah… , porque tiene un hermoso pelo blanco ). Pero quiero decir… yo la había bañado, cepillado y perfumado, con su perfume favorito : Rosas del bosque.

Mariela, había hecho otro tanto con su gato Otto : Y le había puesto un moñito muy elegante en el cuello.

A las 4 de la tarde, llegaron al negocio. Y los esperábamos con Soledad. Además estaban aquí, Lola , Rogelio, que son mis mejores hormiguitas amigas y Lucrecia, la hermanita de Lola.
¿Y quién mas podría estar para no perderse la noticia…?
Sí…! Lili , nuestra simpática amiga, un poquito golosa, y re- chusmeta…

Cuando llegó Lili, dijo :

- Aaayyy.., espero no haberme perdido de nada….

- No…- le dijo Lola sonriendo - allí llegan Otto y Mariela.

Otto dijo al llegar :

- ¿Cómo está la gatita más hermosa de Villa Urquiza y alrededores?

Sole se puso colorada y le dieron cosquillitas en la panza. Ronronearon un poquito entre ellos y salieron caminando, tomados de la mano. Muy románticos los dos…

Mariela decía :

- Aaaahhh… Marcelo… estoy tan emocionada de verlos así…

Mientras Sole y Otto se alejaban, una ráfaga de viento sopló de golpe y luego se calmó.

Recuerdo que Lucrecia mientras veía caer unas hojas de los árboles, dijo :

- Uuuuuyyy…cuanto vientito…!

- Mmmmm… esas nubes negras en el horizonte…Ojalá que no llueva hoy… - agregó Mariela.

En cuestión de media hora, estaba lloviendo a cántaros, y soplaba un viento fortísimo.

Lola, y Rogelio , alzaron en brazos a Lucre, y se fueron corriendo a refugiarse dentro del hormiguero.

También Lili se fue rápido a su casa, para no mojarse y quedamos solos con Mariela, preocupados por nuestros amiguitos.

Rápidamente apareció la lluvia que arreciaba , el agua corría por las calles, como si fueran ríos.

Otto y Soledad, habían decidido ir al parque, para pasear un poquito, y luego sentarse en un banco a comer un rico heladito.

A ella le gustaban mucho los helados de frutilla, pero el prefería más los de limón.

Y estaban comiendo los ricos heladitos, y charlando de cosas divertidas, cuando la lluvia comenzó a caer sobre el parque, y a soplar un viento fuerte.

Entonces Otto, sacó una capa de su bolsillo, protegió a Sole de la lluvia y le dijo :

- Vamos mejor debajo de aquel árbol grandote.

Era un gomero enorme, con muchas hojas gruesas, que los protegía bastante del agua; pero tanto , tanto llovía, que pronto se empezó a inundar el parque.
Y ustedes saben chicos que a los gatos no les gusta nada mojarse..

Cuando ya Sole y Otto comenzaron a mojarse las patitas, se subieron a un tronco de árbol que se encontraba tirado sobre el pasto. A pesar del susto de la tormentota y de que estaban mojados, se sonrieron, y esperaban abrazaditos que parara de llover…
Pero no paraba…y el agua corría como un río…
De pronto, el tronco en el que se encontraban, comenzó a flotar…

- Uuuuuuuuuuuyyyy… ! ! nos movemos… gritaron a dúo asustados…

Y Otto, intentaba ser un caballero protector, y le decía a su noviecita :

- No te asustes, mi Sole. Pronto llegaremos a un lugar seguro.

Pero el tronco viajaba sobre el agua, a toda velocidad, quien sabe hacia donde…y la verdad es que el también estaba tan asustado como ella.

- No importa, Otto – dijo Sole – porque estamos juntos…

Y se abrazaron con fuerza, y allá iban flotando hacia lo desconocido…

De pronto, el tronco cayó en una alcantarilla de desagüe, y comenzaron a flotar dentro de un caño enooorme… que quizás los llevaría hasta el río de la ciudad...!

Y se miraban con los ojos grandotes del susto… Iban abrazados… hacia algún lugar desconocido, dentro de esa inmensa cañería, por debajo de las calles de la ciudad…flotando sobre un gran tronco…

En una curva, pasaron a lado de un montón de sapos que jugaban muy divertidos saltando sobre el agua. Es que a los sapos les encanta jugar en el agua y cuando vieron pasar a Otto y Soledad sentados en el tronco, les gritaron :

- CHAAAAUUUUU...! AMIGOS….. – saludando con sus patitas y sonriendo

Y allá iban flotando asustados, cuando de golpe… chocan contra una piedra muy grande, y el tronco se detuvo.
El agua seguía corriendo por debajo.
Ellos casi se caen , pero se agarraron con fuerza.
Se encontraban en una cañería inmensa , debajo de las calles de la ciudad, perdidos y asustados…

- ¿Dónde estaremos, Otto..? – dijo Soledad…

Otto miraba hacia arriba, y no podía darse cuenta…

De repente, una vocesita conocida se escuchó:

- Hooola Otto…! Hooola Sole…! ¿ a qué están jugando..? ¿Puedo jugar yo también..?

Era Lucrecia…! que se asomaba por la parte de atrás del hormiguero..
O sea que, estaban justo debajo de la bicicletería!

Lola se asomó diciendo :

- Pero Lucre, ¿con quién hablás vos..? Uuuuuuuuuyyyy ¿qué hacen allá abajo ustedes dos…?. Esperen que les abro el portón trasero del hormiguero…

Y entonces… Sole, pegó un gran salto.., y atrás de ella también Otto saltó con mucha fuerza, y juntos entraron al hormiguero.

Porque a los gatos les encanta saltar…Y lo hacen muy bien..!

Y pasaron muuuuy agachaditos por los pasillos del hormiguero, caminando detrás de Lola, Rogelio y Lucrecia ,por un buen rato, hasta que por fin salieron por el agujero en la vereda…

Cuando los vimos entrar, saltamos de alegría con Mariela .
Es que habíamos estado tan preocupados.
Primero los bañamos con agua caliente, porque estaban muy sucios, y los secamos bien con unas toallas, mientras ellos estornudaban.
Y mientras Mariela les preparaba unas tazas con chocolate bieenn caliente, yo traje un mini secador de pelo y lo até al manubrio del triciclito de Lucrecia. Entonces Lucre, iba pedaleando sobre el lomo de Otto y Sole…haciéndoles masajitos con las ruedas y secándoles el pelo con el aire calentito.

- Tengo un triciclo secador….! - decía.

Finalmente terminamos comiendo unas facturas que trajo Lili, que estaban riquísimas y hubo chocolate caliente para todos..

Sole y Otto, se miraban y sonreían , después del susto de esta tarde, porque estaban otra vez en casa, a salvo… y todos re- contentos…

.

FIN

Marcelo Arrizabalaga. ( Bs As, 4/12/2009 )

Escrito por: Faluu (2010-06-22)


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