cuarto 12 capitulo 5: karma (parte 2)


Meses después.

Oficina del detective Jackman.

— fue difícil, me ha tomado mas de lo que pensé, pero logre encontrar a la chica, Fernando—. Dice el detective.

— jejeje… sabia que podía confiar en ti. Dime todo lo que averiguaste.

— bien, su nombre si es Sandra, tiene 18 años, hasta hace unos 2 meses trabajaba para rex…

— ¿rex? — pregunta Fernando.

— si, era su proxeneta, o mas bien el que dirige la red de trafico y robo de órganos. Como te digo ya no trabaja para el, pero ella con otras 2 chicas se encargaban de atrapar a sujetos que van con la intención se contratar sus servicios sexuales, dadas sus apariencias juveniles, su belleza, sus caritas de niñas rápidamente consiguen clientes, ellas se encargaban de dormirlos usando una droga especial que los emborracha o algo asi, la cosa es que no se acuerdan de nada a corto plazo, como tu.

— ya veo, ¿que mas?

— bueno, rex y sus otras chicas siguen trabajando en la ciudad, este es red, miralo. — le da unas fotos — y estas son sus chicas — le da otras fotos.

— aquí no se ve a esa perra.

— no, ella ya no trabaja con el, no se por que se habrá salido, no pude averiguar eso, pero si donde esta trabajando ahora.

— eso es lo que me importa, al diablo con rex. ¿Dónde esta la perra?

— bueno, ella ahora trabaja en la avenida Ignacio aguerre, cuadra 12. — Le da unas fotos de la chica — ¿es esta cierto?

Fernando toma las fotos

— si, es esta, se ha teñido el cabello la desgraciada, pero es ella. Reconocería esa cara de niña en donde sea.

— al parecer ahora solo se prostituye, también me entere que tiene una…

— suficiente, es todo, ¿estas seguro que aquí la encuentro, verdad, jackman? — se levanta se la silla.

— si, ahí trabaja, esta todas las noches.

— Muchas gracias, Jackman— le da la mano — eres un gran detective.

— ok, per aun tengo mas información de ella, ¿no te interesa?

— no, para nada, ya se lo suficiente.

— esta información básicamente es tuya, tengo suficiente como para que vallan y capturen a rex, ¿la quieres? ¿Quieres denunciarlo? — pregunta Jackman.

— no, me interesa muy poco, haz lo que quieras con esos datos quémalos, regálalos, no se.

— bueno, entonces se los venderé a la policía, esos ineptos no están ni cerca a rex y su red de robo de organos. — se levanta y se despide de Fernando. — nos veremos amigo.

— hasta la vista, Jackman.

Fernando sale del edificio.

Más tarde ese día, en el departamento de Andrés.

— ¡¿ya?! ¿Tan pronto? ¡¡Maldito Jackman!! — dice Andrés bebiendo una cerveza.

— si, te dije que Jackman encontraría a esa maldita, se tardo 3 meses pero dio con ella y con la red de robo de órganos, no se como, pero ese maldito lo logró. En cambio los putos de mierda de la policía no han encontrado nada, es mas, creo que ni están buscando.

— ¿estas seguro de que quieres que hagamos esto, Fernando? Te soy sincero, me da miedo.

—vamos, ¿es enserio? — pregunta.

— si, jamás he hecho nada si, esto es peligroso, nunca he robado ni un lápiz en la escuela, ¿y ahora quieres que robe un órgano? Por dios, Fernando.

— hermano, esa perra me robo primero, ¿entiendes?

— ya pasaron como 7 meses, supéralo, ¿no? Pensé que ya se te había pasado la ira.

— ¡jamás! No voy a superar nada hasta que me logre vengar de esa malnacida. Y tú vas a ayudarme.

— no puedo asegurarte eso, hermano.

— vamos, ya habías aceptado, no te acobardaras ahora.

— es que esto es una locura.

— mira, solo iras, la contratas, la llevas a un hotel, la duermes con esa droga que uso con migo, que dicho sea de paso ¿ya conseguiste? — pregunta.

— si, ya la tengo.

—ok, la dopas, después de un rato la sacas y la llevas al hotel santa Laura donde yo te estaré esperando en una habitación, con los instrumentos necesarios.

— ¿no temes que te reconozcan?

— iremos disfrazados, ¿por que carajos crees que me he dejado esta barba de mierda todos estos meses? También tu iras disforzado, bastara con una gorra y unos lentes.

— aun así, es peligroso. Yo…

— tu, nada. Me vas a ayudar y punto. Mañana mismo lo haremos, ¿entiendes?

— ¿mañana? — pregunta Andrés, bebe un trago.

— si, tienes todo el día de mañana para conseguir los instrumentos quirúrgicos, o lo que necesites, ¿entiendes? Y no estés nervioso, no vamos a matar a nadie.

Se va del apartamento.

Al día siguiente, 7:00 pm, Fernando esta estacionado justo al frente de la avenida Ignacio aguerre, cuadra 12.

— no has cambiado nada, maldita puta, tienes la misma cara de idiota de siempre. — dice en voz baja, observando a Sandra al otro lado de la calle. Saca su celular, marca. —… ¡Andrés!

¡ya, ya! ¡Vente ahora mismo, brother!.... ¡si, la perra acaba de llegar, date prisa!

— ok, ok, maldita sea…ya voy — contesta Andrés, el cual estaba estacionado a la vuelta.

— y no estés nervioso, actúa normalmente.

Andrés comienza a acercarse con el auto, comienza a mirar a las chicas desde que comienza la esquina, el conocía a Sandra por la foto. Las prostitutas comienzan a llamar su atención, el automóvil que traía era muy llamativo, y nadie se percataba además que la placa estaba alterada, habían convertido el 8 en un 0, Andrés avanzaba lentamente, mirando a las chicas, sonriendo algo nervioso hasta que se topó con Sandra.

— ¡hey, preciosa! — le dice. — acércate.

— hola, ¿quieres divertirte, chico lindo?— pregunta.

— me leíste la mente; sube. — Le abre la puerta, ella sube —ponte el cinturón — arranca el automóvil.

Al otro lado de la calle, Fernando.

— bien hecho, Andrés. Ahora me voy a preparar todo. — Fernando se va en dirección al hotel santa Laura en la carretera 53.

Mientras, Andrés conduce al hotel más cercano.

— ¿y no me vas a preguntar cuanto te va a salir el servicio? — pregunta Sandra.

— no, no me importa, te pagare lo que cobres, solo quiero divertirme.

— ah entiendo, se ve que no te andas con rodeos. Es un bonito auto.

—gracias, pronto voy a conseguir uno nuevo, este ya comienza a aburrirme.

— ah, valla, debes tener dinero.

— mas o menos.

— ¿en que trabajas? — pregunta.

— eh… soy diseñador grafico.

— ¿por que lo pensaste?

— no lo pensé…. Es solo que…

— olvídalo, se nota que estas nervioso.

— ¿nervioso yo? Jejeje… nah, te equivocas, linda.

— ¿es la primera ves que contratas a una sexo servidora? — pregunta Sandra.

— claro, que no, que pregunta.

— pues no se, pareces nervioso, y tratas de ocultar tu identidad, mirate, es de noche y traes gorra y gafas.

— también podría ser un secuestrador, ¿no?

— jajaja… no, me hubiera dado cuenta, amigo.

— bueno, esta bien, estoy algo nervioso, pero no es la primera ves que hago esto…

— ¿de verdad?

— claro que si. ya he contratado a sexo servidoras como dices, pero por teléfono, ósea llegan a mi apartamento y… ya sabes.

— hasta eres incapaz de decir sexo, jejeje…. — ríe.

— ¿tienes que hablar tanto? — dice andres.

— no, si quieres me puedo callar, pero me gusta saber acerca de las personas con las cuales voy a tener sexo.

— pensé que las sexo servidoras preferían estar calladas e ir al punto. mientras mas rápido mejor.

— quizás las que tu contratas por teléfono, yo no, bueno, no con todos, ósea, solo con los que me parecen lindos. Me gusta imaginar que no soy una prostituta, que elos me aman no solo por mi cuerpo, ya sabes.

— ¡coño! eso es muy profundo.

— gracias.

— ¿quieres decir que después de todo no te gusta hacer lo que haces?

— no, a algunas si, pero yo no, ¿sabes? Estoy ahorrando,…. ¿Como te llamas? — pregunta.

— He…John, mi nombre es John. — contesta.

— pues bien, “John” estoy ahorrando, quiero largarme de la ciudad, quiero coger mis cosas, a mi hermanita y dejar todo esto atrás.

— ah ya veo, tienes una hermana.

— si, tiene 11 años.

— supongo que ignora lo que haces en las noches.

— lamentablemente lo sabe, pero…por eso mismo quiero dejarlo, se lo prometí. No entre en esto por gusto, básicamente tuve que hacerlo por mi hermana, y por ella saldré tambien.

— entiendo. ¿Y tus padres? — pregunta Andrés, el cual comenzaba a sudar.

— pues ellos fallecieron, primero papá, después mamá, así que me quede sola con Judith, así se llama mi hermanita.

— lindo nombre.

— tuvimos que dejar el apartamento en donde vivíamos, me fui a vivir por un tiempo con una tía, pero su estúpido marido era un depravado, trato de atacarme… tu sabes…

— entiendo.

— así que me Salí de ahí, estaba yo en peligro, también mi hermana, prefería estar en cualquier parte, menos mal había juntado algo trabajando así que pudimos sobrevivir un tiempo solas en las calles, tenia en ese tiempo 17, mas o menos…. Pero te estoy aburriendo, disculpa.

— no, no te disculpes, se ve que la haz pasado mal.

Espero no se te hayan pasado las ganas de… ya sabes.

— jejeje… no, tranquila, no te preocupes.

— dime mas bien ¿que te gusta? ¿Tienes algún fetiche?

— ¿fetiche? No, nada de eso, me gusta lo normal, no soy tan pervertido.

— jejeje…ok, te prometo que la pasaremos bien, Johnny.

— seguro que si.

Un rato más tarde llegan al hotel.

Se estacionan.

Andrés y Sandra bajan, se dirigen al hotel.

— Buenas noches — saluda el recepcionista.

— una habitación, por favor. — Dice Andrés. — nena, subes a la habitación y te pones cómoda, ¿ok? — le dice a Sandra. — yo iré por unas cervezas. ¿O prefieres vino?

— no importa, con que esté helado.

— ok.

— habitación 12, segundo piso, ¿esta bien esa? — pregunta el recepcionista.

— eso es lo de menos, amigo, no importa el cuarto, si no con quien lo compartimos, jejeje… — recibe la llave— gracias— dice, y se la da a Sandra— ve a la habitación, subo en un minuto.

— Ok— contesta Sandra.

Andrés se dirige a la calle, rápidamente saca su celular y llama a Fernando.

Fernando estaba condiciendo camino al hotel santa Laura.

Contesta su celular.

— ¿Qué ocurre, adres? ¿Ya la dormiste? — pregunta.

— no, aun no, pero ya estamos en el hotel que me dijiste. Ahora voy por unas cervezas.

— perfecto, pero tenias que llamarme cuando lo hayas hecho, no ahora, tonto.

— lo se, es solo que estoy algo nervioso, ¿tu donde estas? — pregunta camino a la tienda de licores mas cercana.

— pues recién estoy entrando a la carretera 30, acabo de pasar la gasolinera “arcángel” aun falta mucho para llegar, pero estoy yendo lo mas rápido posible, a mas tardar a las 10 estaré ahí.

— entiendo.

— apenas la drogues sácala de ahí y te vienes para acá, cuando llegues yo ya estaré registrado y habré preparado todo, ¿entendido? — dice Fernando.

— ok, muy bien, eso mismo voy a hacer.

— y una cosa mas.

— ¿Que?— pregunta Andrés.

— si quieres puedes divertirte un rato con esa perra jajajaja…

— ja, ja ,ja que chistoso, ¿crees que tengo ganas de eso ahora? —contesta.

— bueno, como quieras, yo que tu la toqueteo un poco, hermano, pero en fin. Ya sabes, nos estamos viendo. —.Corta.

— tocarla un poco… idiota. — dice, guardando su celular.

Un rato mas tarde, Andrés sube al cuarto, Sandra le abre la puerta.

— te tardaste — dice. — ¿acaso quieres matarme de las ansias? Jejeje…

— no, es solo que no encontraba mi marca favorita de cervezas. — entra y coloca las cervezas sobre un mueble del cuarto. Enciende un cigarrillo. — ¿fumas? — le pregunta.

— no, la verdad no, bueno lo he dejado, dicen que da cáncer ¿no?

— ¿dicen?... da cáncer, preciosa. — se queda parado al lado de las cervezas.

— ¿entonces por que fumas? — por que soy de las personas que tiene todo bajo control, me refiero a lo que consumo, tu entiendes, cigarrillos, alcohol, nada me atrapa.

— como digas. Pero si te acepto una cerveza. ¿Están heladas?

— si, lo están, déjame abrirte una. — adres le alcanza una de las latas del si pack.

— valla, estas son caras. — bebe.

— si, pero me gustan mucho, no se sienten tan agrias — el coge una también — ¿y cuanto vas a cobrarme por la noche? — pregunta y bebes

— creí que no importaba.

— bueno, de todas maneras voy a tener que pagarte, así que… — fuma—… mejor es saber cuando, ¿no?

— me haz caído bien, guapo. Creo que te puedo hacer una rebaja.

— ¿ah si? — bebe.

— Si — bebe también. — que te parece si te cobro solamente 200.

— valla, no es tanto, ¿cuanto es lo normal? — pregunta Andrés.

— pues normalmente cobro 400, o 500, dependiendo.

— ¿dependiendo de que?

— pues del sujeto, a veces me tocan unos realmente horribles. — Bebe — así que trato de ganar algo mas, todas hacen eso.

— ya veo, tomare esto como un alago.

— si, tu eres guapo, si no fuera por que necesito el dinero, no te cobraría.

— jejeje… gracias, me dejas sin palabras.

— ¿que edad tienes? —Pregunta Sandra y bebe.

— Pues — fuma — tengo 21, ¿y tu?

— ¿cuantos crees que tengo? — pregunta también.

— pues a simple vista, quitándote ese vestido… ya sabes a lo que me refiero….

— si, si… jejeje…

— pues… con esa carita que tienes, pues yo te pongo unos 17, pero debes tener unos 18, ¿cierto? — bebe.

— jejeje... si, así es, tengo 18. Tienes buen ojo.

— eso dicen. — fuma y bebe.

— ¿y bien? ¿Nos la pasaremos hablando, guapo? Si es así no me molestaría, me gusta hablar.

— jejeje… no, claro que vamos a hacerlo, es solo que e gusta tomarme mi tiempo, relajarme un poco antes.

— Muy bien — bebe — solo una ves me todo un cliente que se puso a hablar y hablar toda la noche.

Andrés sabia que pronto se terminaría la cerveza de Sandra, coloca la mano es su bolsillo, donde antes de entrar había colocado la pastilla la cual debía colocar en la bebida que debía darle a Sandra.

— ¿ah si? debiste saberte aburrido mucho, ¿no? — pregunta.

— mmm… pues mas o menos, el chico era guapo, pero creo que no quería sexo, solo quería hablar con alguien que no volvería a ver jamás. — bebe.

— una vez oí en algún lugar que a veces los sexos servidoras son como psicólogas,

o algo así. — Le da a su cigarrillo la última jalada, mira la lata de cerveza que Sandra trae en la mano.

— pues la verdad es que si, muchas chicas que he conocido en este trabajo, me han contado que sus clientes en su mayoría hombres casados se han quedado hablando con ellas toda la sesión jejejeje… por decirle así.

— Ya veo — bebe, tira el cigarrillo. — a veces las personas sienten la necesidad de hablar. A veces en ocasiones extrañas. Además supongo que les sale mas fácil que ir donde un psicólogo, esos malditos cobran mucho.

— jejeje…—bebe. — ya se me terminó, me alcanzas otra, ¿please?

— claro. — dice Andrés, coge la lata vacía que Sandra le da y gira para sacar una nueva lata del sixpack.

La oportunidad perfecta, no había oportunidad mejor, ya tenia la pastilla en la mano, solo fue cuestión de abrir la lata y dejar caer la pequeña pastilla dentro de la lata.

Andrés gira con la lata en la mano.

— y dime, ¿alguna ves has estado con una chica? —pregunta Andrés, coloca la lata free a ella y la abre con la mano en la cual tenia la pastilla, suavemente la deja caer dentro, fue muy hábil. — Toma —le da la lata, moviéndola sutilmente.

— gracias, guapo. —Coge la lata — pues la verdad si, solo una vez, cuando estaba trabajando con otras personas, una ocasión tuve que atender a una mujer — bebe.

— ya veo…mmm… ¿y que paso? Es decir, ¿completaron la sesión?

— jejeje… no, no completamos la sesión, ella tubo que irse.

— ok, ¿y estabas asustada, o curiosa? No se….incomoda quizá.

— no —bebe — yo, estaba dispuesta a hacer lo que ella quisiera, ósea era trabajo, ¿no? …. Creo que estas cervezas son muy fuertes, ya me estoy mareando, jejeje…

— si, también yo… estas cervezas se te suben rápido, por eso solo traje 6.

— si… bueno… — se levanta — ¿sabes, guapo?

— que.

— me gustas mucho, sácate esos lentes, ¿no? Quiero verte los ojitos. —se acerca a el.

— jejeje… — la aleja un poco — no, espera, son parte de mi look, me los voy a sacar en un rato mas, linda.

—ok… jejeje…— ella comenzaba a marearse cada ves mas — yo…yo… quisiera no hacer esto, ¿sabes?

— lo se.

— yo quisiera tener un novio, hacerlo solo con el, no estar por ahí, acostándome con cualquier idiota asqueroso… no lo digo por ti. Lo sabes, ¿verdad? —bebe, se tambalea un poco.

—lo se, siéntate. — le dice, el también se sienta en la cama.

— yo solo voy a juntar un poco mas de dinero y me largo de aquí, quiero buscar un trabajo bueno, no se, quizás en una cafetería, no se… ya veré, pero quiero salir de esto — comenzaba a adormecerse — quiero cumplir la promesa a mi hermanita, quiero serle un buen ejemplo, quiero que estudie, ¿sabes? Ella no esta estudiando, lo estaba haciendo hasta hace unos meses, pero cambie de jefe y pues tuve que sacarla del colegio… —bebe— yo…yo la sacare de esta ciudad, la voy a hacer una mujer de verdad, no como yo…

— lo lograras, preciosa, lo lograras…

— Yo… yo… jajajaja… —comenzó a reír — yo…ya tengo ahorrados casi 500.000, los usaré para cambiar de vida, yo… yo amo a mi hermana…es lo máximo, mira esta es su foto — saca la foto de su hermana de su bolo — mirala, ¿verdad que s una preciosura?

— valla, se parece mucho a ti, es muy linda. —responde.

— si —bebe— es lo único que tengo y yo soy lo único que le quedo, aveces me da miedo salir y dejarla sola, no se… ¿te imaginas que me atropelle un auto? ¿O que algún drogadicto me dispare?... eso me asusta…

— te entiendo.

— yo… jejejeje… adoro a esta niña… yo… yo…

— creo que ya se te subieron las cervezas, recuéstate, preciosa. —la recuesta en la cama.

—No…yo… ¿cuantas me he tomado? — pregunta en su delirio.

— te has vivido casi toda la caja, preciosa, esas cervezas son muy fuertes, recuéstate — la acuesta y la sostiene.

— yo… no soy de beber… es por eso que…. Que… que odio a rex… yo… yo no quiero beber y el maldito…

— si, si…acuéstate, linda.

Solo hacia falta unos minutos, ella quedaría completamente controlable, a merced de lo que le quisieran hacer.

— yo le agradezco… le agradezco a Kevin, ¿sabes? A Kevin…. me recuerdas mucho a Kevin ahora que…. Ahora que recuerdo — decía a muy mareada por la droga. — si.. te pareces a el… al menos en la forma de tratarme… si, el era amable…

— ah ok.

— Kevin era muy bueno, pero ese hijo de puta… maldito… ese maldito de rex le disparó… el me ayudo a escapar y lo mataron… Kevin… el era bueno, ayudo a mi hermanita…yo…— trata de levantarse.

— acuéstate, vamos acuéstate. — la acuesta.

—…yo, nunca pude agradecerle a Kevin… yo… yo…no quiero llorar, pero… recuerdo…

— no hables, recuéstate y descansa, preciosa.

— ok… descansaré…yo…

—bien.

Ya estaba hecho, Sandra estaba bajo los efectos de la droga, ahora solo era cuestión de esperar unos minutos más y sacarla del hotel.

Andrés se bebió el resto de cervezas y se fumo unos cigarrillos mas, al terminar cogió a Sandra, la cual estaba completamente bajo el control de Andrés, esto gracias a la droga la cual había hecho su parte.

Andrés sacó a Sandra caminando del cuarto, ella estaba en un estado que a simple vista parecía ebriedad, la abrazó y así la sacó, en una bolsa sacó también las latas de cerveza. Andrés estaba muy nervioso, no quería dejar huellas.

Bajó a la recepción, deja la llave con el recepcionista el cual no se sorprende ni hace preguntas. Andrés saca a Sandra, todo el camino Sandra estaba casi consiente, seguía hablando, hablando cosas acerca de su hermana y de sus padres, cosas que Andrés escuchaba y solo asentaba con la cabeza.

Andrés la lleva hasta el auto, la coloca en el asiento trasero y conduce hacia la carretera 53 en donde su hermano lo debe estar esperando listo en una habitación del hotel santa Laura.

Mientras conduce, Andrés, llama a su hermano para comunicarle que ya salió.

— ¡vamos, contesta, estúpido! — espera con el celular en la oreja.

— ¿ya saliste? — contesta Fernando ya en una habitación del hotel santa Laura.

— si, ya voy para allá, ¿tienes todo listo tal como te dije? — pregunta andres.

— si, todo esta como pediste.

— ok, que hago al llegar, ¿que le diste al recepcionista?

— le dije que vendrían mi hermana y su novio, que vendrían de una reunión en catalina, ¿entiendes?

— ¿eso le inventaste?

— si, solo llegas y preguntas por Carlos Espinoza, habitación 12.

— ¿estas bromeando? ¿Te dieron ese mismo cuarto? ¿El 12? —se asombra Andrés.

— si, ese mismo, también me sorprendió, creo que es un mensaje de dios, creo que dios quiere que a perra pague, es el karma, jejejeje…

— ok, voy a ir lo mas rápido posible, son las 11:01pm, quizás llegue como a la 1:00 o quizás antes si me apuro, como sea, nos veremos en un rato.

— si, aquí te espero, brother. Una cosa mas…

—no, no le agarre ni un seno, ¿ok?

—marica.

— ¡vete a la mierda!

— jajaja… cuelga.

Andrés mira a la prostituta en la parte trasera, la ve ahí, adormilada, aun hablando cosas ya que ni logra entender, gira nuevamente y acelera, quiere terminar rápidamente con todo esto.

Las 12:55 am

Alguien toca la puerta del cuarto 12.

— señor Espinoza, abajo están su hermana y su cuñado. — era el recepcionista, avisándole a Fernando que había llegado Andrés.

— ok, ok — contesta Fernando, se había quedado dormido viendo la tv. — déjalos subir, ¿bien? — contesta.

— ¿no va a bajar? Creo que su hermana necesita que la ayuden a subir. —dice el recepcionista.

— ok, ya bajo. —contesta Fernando poniéndose los zapatos.

Fernando le da el alcance a Andrés y a Sandra en la escalera, Fernando no pudo evitar sonreír macabramente al ver ahí a la joven que le había robado un riñón, el se acercó y ayudo a Andrés a cargarla y llevarla a la habitación 12.

Ya en la habitación.

Andrés y Fernando acuestan a Sandra en la cama.

— maldita puta asquerosa jajaja… esta noche me las vas a pagar… — dice Fernando.

— no pensé que podría hacerlo, pero lo hice. — dice Andrés.

— si, te dije que podrías engañarla, es una simple perra. No se compara a ti hermanito — o abraza en agradecimiento y felicidad — eres infinitamente superiores a esta porquería — lo suelta y se acerca a ella. — ahora, cuando tu quieras, comienza.

— si, yo…iré a lavarme las manos y a preparar… a preparar los instrumentos.

— están ahí en el baño, ahí tienes todo lo necesario. — dice Fernando. — yo mientras la voy a desvestir.

— no es necesario, solo quítale la blusa. Eso será suficiente.

— no, quiero que este desnuda, así la dejaremos también, así como me dejó a mi la perra.

— como quieras. — dijo Andrés desde el baño preparando las cosas que usará.

— ¿si le hago un poco de sexo oral a esta perra afectara en algo la operación? — Pregunta Fernando mientras la desnudaba — es que esta perra esta muy buena.

— ¿que estas loco? ¿Como se te ocurre querer hacer eso? Estas enfermo…

— ok, pero la voy a tocar un poco aunque sea — dice desde el otro cuarto. —la ultima ves no le pude hacer nada.

— por dios… — continuó limpiando sus instrumentos.

Después.

— bien, todo listo. — dice Andrés, parado con una bata de cirujano, con todos los instrumentos necesarios sobre la meza de noche, bisturí, vendas, agujas, gazas, inyectables, etc.; frente a el, en la cama, Sandra, desnuda, con algunas señales de haber sido “toqueteada”. — seria mejor que te fueras al baño y te quedes ahí, no se si… no se si puedas ver esto. — le dice a Fernando.

— Nada de eso, he esperado esto por meses, claro que voy a ver, es mas — coge su celular y coloca la cámara —jejeje…

— carajo, ¿vas a grabar?

— si, quiero recordar esto por la eternidad jejejeje… comienza cuando quieras, Andrés.

— aun hay tiempo de… de no hacer esto.

— hermano, hazlo de una ves, ¿si? mientras mas rápido mejor.

— ok.

Andrés comienza entonces con el procedimiento, no estaba muy convencido, iba contra sus deseos, pero lo estaba haciendo, a su lado Fernando grababa todo, no sentía la más mínima arcada o sorpresa cuando Andrés abría a Sandra.

Casi 2 horas después, Andrés termina la cirugía, al parecer todo ha saldo bien, le da el ultimo punto, verifica que todo este correctamente bien.

— La operación fue un éxito —dice Andrés — siempre me pregunte como seria la primera ves que dijera esto. Nunca pensé que me sentiría así de mal— mira a su hermano.

— ya relájate, brother, todo salió bien, ¿no? Jejeje… y lo tengo todo grabadito.

— como sea, solo falta vendarla y echarle algo para evitar la infección.

— bien, hazlo mientras yo me guardare ese riñón. — dice Fernando.

Después de limpiar todo, guardar el riñón en un mini refrigerador y escribir en la pared, “llama a un abulencia maldita zorra” todo estaba listo para partir.

— 4:21am ya vámonos, Andrés. — dice Fernando. — ¿que haces? —pregunta al ver a andres parado ahí, mirando a Sandra.

— no se, creo que esto fue un error… ¿si nos atrapan? — pregunta.

— no te preocupes, ¿crees que la perra va a denunciar algo? Jejeje… claro que no, no seria capaz, además la policía sospechara de los roba órganos, no de nosotros, es el crimen o venganza perfecta.

— bueno. Me debes un auto, mal nacido. — le da un pequeño golpe a Fernando.

— ¡aouch! Ya se, ya se, lo compraremos esta semana, ¿ok?

— bien, será uno de este año, el mas costoso.

— tampoco exageres…ahora larguémonos.

— un momento, ¿no será algo sospechoso que salgamos los 2?

— claro, por eso tu saldrás por la ventana.

— ¿que?

— vamos, puedes escabullirte, la ventana es grande, cuélgate, ya revisé, es posible bajar.

— maldición, Fernando.

— solo hazlo.

Y exactamente eso hicieron, Andrés salió por la ventana, y Fernando por la entrada principal le dijo al recepcionista que su hermana y cuñado estaban durmiendo, que el tenia que irse por que tenia trabajo muy temprano. Mientras, Andrés quien había estacionado su auto a un extremo de la carretera 53, a unos 5 minutos del hotel por petición de su hermano, llega hasta el. Sabia que no debería encenderlo hasta ver por el retrovisor que Fernando se acercaba, y así fue.

Ambos hermanos se dirigieron a casa.

Al día siguiente.

12 del medio día.

Casa de Fernando.

Fernando aun estaba dormido, ya que se había acostado a las 6:38am, había sido una noche agitada.

Lo despierta el sonido de su celular. Era Andrés.

— ¿eres tu, Andrés? ¿Que mierda quieres? Estaba…

— ¡¡¡prende la televisión!!! —grita Andrés

— ¿que?

— ¡¡prende la maldita televisión y pon canal 12!!! —dice Andrés, muy exaltado.

— Espera… —busca el control remoto de la televisión de su habitación — ¿Qué ocurre? ¿No será el comercial de un auto, verdad? — Enciende la televisión — canal 12, ¿verdad?

— ¡¡si, pon canal 12!!

Al encender la televisión una noticia hace que Fernando se paralice.

Una joven de aproximadamente unos 18 años fue encontrada muerta en el cuarto 12 del hotel santa Laura en la carretera 53, al parecer esta chica fue una victima mas de esa red robos de órganos, la chica presenta un corte en el lado derecho del abdomen, al parecer le han robado un riñón, en la pared se puede leer “llama a un abulencia maldita zorra” lo que nos hace pensar que la muerte de esta chica no estaba planeada por esos roa órganos.

— oh mierda — dice Fernando. — la puta de mierda se murió.

Lo que llama la atención de la policía es que hace unos meses atrás en este mismo hotel en el mismo cuarto, un hombre fue encontrado también sin un riñón, solo que ese hombre si sobrevivió. La policía esta investigando.

— ¡¿Cómo coño paso esto, andres?!

— ¡¡no lo sé, no lo sé!!! ¡¡Estamos jodidos!!

— ¡Fernando! —grita su esposa.

— ¿que… que ocurre, mi amor? —contesta algo nervioso.

— ¡te buscan unos oficiales de la policía!

—oh mierda.

Fin.

Franck palacios

sábado, 06 de febrero de 2010

Escrito por: FranckPalaciosGrimaldo (2010-07-04)


Ranking: 0.0/0


1  
Me pareció una narración fascinante, una trama que no pierde el hilo en ningún momento, me lleva hasta el final sin oportunidad de descanso, tienes una gran fuerza de persuación, la llevaste de manera intrigante.
Respuesta: tus palabras me alientan, amigo, me alegra que te gustara. muchas gracias por leer, saludos y suerte!!!!!!!!!!

2  
Extenso, pero su longitud, valió la pena. Un final abierto, (algo que me gusto) no me gustan mucho los finales cerrados y acabados, me niegan la posibilidad de lo que realmente hubiera deseado. En cierta partes me veo reflejado a Andrés, tal vez, simplemente por algunos hechos de mi vida pasada, infancia. En cual, ha operado sobre mi, de manera tal que, ese personaje secundario, sin embargo importante en la historia, vea a una parte mía reflejada en él. Por lo bien que está estructurado ese y los otros personajes, Me gustó bastante.
Respuesta: jejeje... gracxias, hermano. me alegra que te gustara la historia, y si, los capitulos de esta serie de historias no son serrados ya que los 12 capitulos estan ligados entre ellos y si te gusto andres pues pon atencion a los siguientes capitulos ya que el es mencionado en almenos 2 mas de la serie, saludos y suerte!!!!!!!





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