cuarto 12 capitulo 6: el loco (tercera parte)


— entonces tiene una reacción al escuchar la palabra riñón. —dice Laura mientras camina al lado de Gerald en los pasillos del sótano.
— así es, mueve l cabeza, lo que significa que esta relacionado con lo que le puede haber pasado, es una conexión.
— claro, usaras eso para ayudarlo.
— así es, aun no se como, la información es aun casi nula, pero pues ya es algo.
Llegan a la celda 66, Gerald abre la puerta.
—vamos, entra conmigo. —le dice a Laura.
— no se, ¿estas seguro que no es peligroso? —dice ella.
— vamos, llevo 2 semanas con el y nunca ha sido agresivo conmigo.
— si pero yo soy enfermera, ya ha atacado a enfermeras.
— vamos, no tengas miedo, confía en mi.
— Bueno, pero no me acercaré mucho—Laura ingresa.
Gerald se acerca al paciente y le desata las correas de la camisa de fuerza.
— mira esto, pon atención. —dice mirando a Laura. — Judith. — dice el doctor.
—Judith, cuarto 12... — contesta Ronald, el paciente 66.
—Bien, ahora atenta a esto —dice. — ¡riñón!
Ronald gira la cabeza esta ves 2 veces.
— Ya veo, reacciona a la palabra riñón — el paciente reacciona nuevamente — perdón, fue sin querer.
— no importa, es lo de menos, lo bueno es que ahora conseguí una reacción nueva, física esta ves, ahora estoy seguro que esta herida esta de algún modo relacionado a Judith y a ese cuarto 12, que quizás sea la habitación de un hospital.
— ¿quieres decir que quizás una operación lo enloqueció? ¿O algo así? —Laura se sienta en la cama.
— eso es lo malo, es una probabilidad, nada mas, en estos casos, las personas traumatizadas, pues suelen bloquear todo su sistema, se produce amnesia, a veces entran en un estado de despersonalización completo; en otros casos por mas que el cerebro trate de bloquear algo en forma de defensa, pues quedan recuerdos constantes que no pueden ser borrados ya que el consiente no desea eliminarlos, los deseos se contradicen y encierran a la persona en un momento o lugar exacto dentro de su mente, en donde solo se repite dicho suceso una y otra ves. Es decir — gira y mira al paciente — en estos momentos en la mente de este hombre se debe estar repitiendo una y otra ves el suceso que desencadeno su locura.
— entiendo, y eso que dice es lo único que lo conecta con nosotros, en la realidad. —Laura se levanta de la cama.
— así es, lo que significa que no esta completamente perdido, solo debemos encontrar los conectores exactos, cosas que están en su mente ahora mismo.
— valla, es terrorífico, ¿no? Estar atrapado en algo que tratas de olvidar y que te atormenta.
— es una mala jugada de la mente, siempre en estos casos son cosas realmente horribles.
—algo muy malo debe haberle pasado en ese cuarto 12, o con esa tal Judith, ¿no crees?
— si, y de alguna manera voy a tratar de ayudarlo.
— bueno, debo ir a trabajar, Gerald, si necesitas algo estoy en el 6to piso.
— ok, hasta luego Laura.
En ese momento el paciente tiene una reacción.
Mueve la boca, murmura algo, casi no se llegaba a oír nada.
— ¿he? —Laura miro la boca del paciente, noto que murmuró algo. —movió los labios, creo que dijo algo.
— ¿como? Yo no escuché nada —responde Gerald, acercándose al paciente.
— yo tampoco, pero vi que movió los labios. —se acerca también. —creo que fue algo que dijiste.
— solo dije ok, hasta luego.
— y mi nombre, dijiste mi nombre. —Ella se acerca un poco — ¡Laura! —dice.
Nuevamente el paciente murmura algo, esta ves Gerald lo vé.
— ¡es cierto! —Se acerca —murmuró algo.
— parece que reacciona a tu nombre, laura.
— si, es extraño.
—Déjame intentar —, Gerald lo toma de la cara— ¡laura! —dice y acerca el oído para poder escuchar mejor.
— Hotel santa Laura, cuarto 12 — dice el paciente.
— demonios, mencionó un hotel— Gerald se levanta y sonríe — es increíble, 2 conectores.
— Hotel santa Laura — repite Laura. — hay uno en la ciudad, creo.
— ¿estas segura?
— bueno, no completamente, pero hay que averiguar, ¿no?
— Por su puesto —, Gerald se acerca al paciente — ¿Qué paso en ese hotel? ¿He? ¿te paso algo ahí? ¿Le paso algo a Judith? —pregunta cogiéndolo del rostro.
El paciente simplemente miraba perdido, solo repetía, cuarto 12 una y otra ves.
— Bueno, no importa, ya tenemos algo por donde comenzar —dijo Gerald levantándose y asegurando la camisa de fuerza.
— ¿me pregunto que le habrá pasado en ese lugar? —dice Laura.
— no lo se, pero debió ser algo realmente malo para dejarlo en este estado, — se dirige a la puerta — vamos, acompáñame a mi oficina, voy a averiguar cuantos hoteles con ese nombre hay por estos lugares.
— ¿como lo harás? —pregunta Laura saliendo de la celda con Gerald.
— Bueno, usando mi computadora, — cierra la puerta. — debe haber algo de información.
— ¿y que harás si encuentras dicho hotel? —pregunta Laura mientras sigue a Gerald a través del enorme corredor.
— pues tendré que ir a ver si alguien lo reconoce, no se, si el estuvo en ese hotel alguien debe recordarlo, ¿no crees?
—bueno, el paciente lleva aquí mucho tiempo, ¿crees que alguien lo recuerde?.
— habrá que hacer un intento, quiero sacarlo de esta celda.
Después en la oficina.
— al parecer este es mi día de suerte, Laura. —dice Gerald mientras ve algo en su computadora.
— ¿que encontraste? —pregunta Laura acercándose al escritorio
— mira, al parecer solo hay 3 hoteles con ese nombre, uno aquí en la ciudad, uno a las afueras, en la carretera 53, que dicho sea de paso es conocido por una serie de sucesos medio extraños, y uno en catalina.
— catalina esta fuera de la ciudad.
— lo se, pero quiero abarcar todo lo posible. Después de todo se llama santa Laura
— bueno, eso si. — se acerca a la puerta— tengo que seguir trabajando, Gerald, suerte con eso. ¿Cuándo iras a visitar esos lugares? —pregunta abriendo la puerta.
— pues, iré mañana; mañana trabajo solo hasta el medio día, así que tengo algo de tiempo.
— yo también trabajo mañana hasta el medio día, si quieres puedo acompañarte.
— ¿en serio? ¿Quieres acompañarme? —pregunta Gerald desde su escritorio.
— si, no tengo nada que hacer y me da curiosidad.
—bueno, entonces mañana a la hora de salida iremos a ver que encontramos.
Al día siguiente a la hora de salida del hospital.
Gerald espera a Laura en la salida de personal.
— bueno, vamos Gerald. —le dice Laura saliendo.
— si, ¿me acompañas a sacar mi auto o me esperas aquí? —le dice mientras caminan por la parte trasera del hospital.
— ¿tienes auto, Gerald? — pregunta extrañada.
— si, mi padre me lo dejo, el no esta en el país así que lo estoy usando yo.
— ok, pensé que tendríamos que tomar un taxi —sonríe.
Después.
Gerald sale conduciendo del estacionamiento del hospital.
— el primer hotel esta a una hora y quince de aquí. —dice Gerald.
— creo que esta en la avenida larco y Aguirre, ¿no? —pregunta Laura mirando a Gerald.
— si, justo ahí, ¿haz ido ahí alguna ves?
— no, pero he pasado una ves por ahí hay una tiendo de ropa muy bonita.
— ya veo. Y dime, ¿cuanto tiempo llevas en el hospital?, no se mucho de ti.
— jejeje… bueno, llevo en el hospital ya unos 3 años.
— ok, ¿y con quien, vives? ¿Tienes hermanos, hermanas?—pregunta mientras conduce.
— bueno, vivo con mi mamá, mi papá murió hace muchos años, yo estaba muy pequeña, pero si lo recuerdo, se llamaba Claudio.
— ¿y como se llama tu mamá?
—rosario, se llama rosario.
—después que murió papá pues ella se ocupó de mi, fue madre y padre, la adoro.
— a mi me pasó al revés, yo perdí a mi mamá hace como 5 años atrás, ella sufría del corazón, un día mientras estaba cocinando pues le dio un paro cardiaco, así como si nada, al llegar a casa pues, la encontré ahí en el suelo.
— que duro.
— si, fue muy duro, papá hasta el día de hoy no se recupera, el sigue recordándola, incluso se que el trabajo que acepto fuera del país fue para alejarse un poco de su recuerdo, el se deprimió mucho. También yo, me afectó bastante, pero pues creo que yo me recupere mas rápidamente, aunque la extraño mucho, me hace falta.
— si, menos mal mamá esta bien de salud, imagínate, le pasa algo y me quedo sola para siempre.
— si, a veces pienso lo mismo cuando, papá esta lejos, y ya esta algo mayor, pero el insiste en trabajar, es su única forma de mantenerse distraído en algo, además la psiquiatría es su pasión.
— al igual que tu —sonríe.
— si, me encanta esto, solo mírame, estoy conduciendo a un hotel a buscar información sobre un paciente, modestia aparte, ¿Cuántos doctores harían esto e su día libre? — sonríe.
— quizá los verdaderamente interesados en su trabajo.
— ¿de que falleció tu papá? —Pregunta Gerald —no me lo dijiste.
— bueno, hasta hace unos años lo ignoraba totalmente, solo sabia que había fallecido. pero mamá me conto lo que ocurrió realmente hace un tiempo.
— ¿y que le paso? — la mira, aprovechando la luz roja. — solo si quieres hablarlo, he, no te sientas obligada. — le dice.
— no, no te preocupes. Bueno, el se suicidó, eso me contó mamá, no me dijo por que, ni en donde, solo me dijo que se había suicidado, yo hasta ahora no entiendo por que, lo recuerdo como una persona buena, que jugaba mucho conmigo, no entiendo por que pudo haberse quitado la vida, ¿sabes? —le dice.
—bueno, la mente del suicida es compleja, quizás sufría de algún trastorno bipolar, o depresión crónica, y no lo notaste, ¿cuantos años tenias, Laura? —pregunta, avanzando con el auto.
— bueno, creo que tenia 6 años, si, 6 años, lo se por la fecha de una foto que nos tomamos ese año.
— bueno, yo no recuerdo nada muy especifico de cuando tenia 6 años, solo algunas cosas borrosas, quizás tu papá si tenia un problema, como sea, lo importante es que lo recuerdas como un buen hombre.
— si. — sin duda hablar de su padre entristecía a Laura. Gerald lo notó y cambio de tema.
— y dime, ¿Por qué enfermera psiquiátrica? —pregunta.
— bueno, mamá es enfermera, de algún modo ella me inspiró, me gusto desde muy joven.
—ah ok, tenemos algunas cosas en común, Laura.
— si, debe ser por eso que me caíste bien desde el comienzo.
— lo mismo digo, Laura.
Gerald condujo hasta la avenida Larco y Aguirre en donde se encontraba el primer hotel santa Laura, el más cercano, el de la ciudad.
Ambos Gerald y Laura bajaron del auto, e ingresaron al hotel. Gerald tenia la esperanza de encontrar algo que le ayude a descubrir quien es el paciente 66, o Ronald, como el le había puesto. Gerald le mostró al recepcionista del hotel una fotografía que se le tomó al paciente 66 en día de su ingreso al hospital, habían 2; una después de que lo asearon y afeitaron y otra del instante en que llego, con una barba crecida y muy sucio. Lamentablemente el recepcionista de ese hotel no recordaba para nada a ese hombre de la foto, no recordaba a nadie con esa apariencia que haya alquilado el cuarto 12.
Gerald sale del hotel algo decepcionado.
— Bueno, míralo así, —le dice Laura mientras se dirigen al auto — aun faltan 2 mas, y pues uno de esos debe ser, ¿no crees?
— pues eso espero, no soy de los que se desanima rápidamente, pero pues han pasado 2 años y medio desde que el paciente llego al hospital, es normal que nadie lo recuerde, prácticamente estamos yendo contra la corriente, lo mas norma es que nadie lo recuerde.
— si, pero alguien debe saber algo, después de todo el menciona un hotel santa Laura.
Llegan al auto, se suben.
—si, pero también veamos la otra posibilidad —arranca el auto y avanza. — quizás solo mencione el hotel santa Laura por que lo escucho de Judith. Es una probabilidad, no necesariamente el a tenido que estar en ese hotel.
— no me habías dicho eso. —le dice Laura.
— es que de algún modo quería convencerme de que estábamos avanzando, no quería ni pensar en esta opción.
— ¿que tan probable es entonces? Me refiero a que si haya estado ene se lugar, en el hotel santa Laura.
— hay que recordar que el paciente es un neurótico, le doy un 50/50 de probabilidades, pero no me voy a rendir, voy a agotar todas las probabilidades, aunque tengamos que ir hasta catalina.
— oye, ¿que tan lejos esta catalina? Es que le dije a mamá que llegaría a cenar con ella.
— jejeje… no te preocupes, no iría hoy hasta catalina, esta muy lejos, solo hasta la carretera 53 son 3 horas desde este punto, a catalina llegaríamos de noche.
— entonces ahorita nos dirigimos a la carretera 53, ¿no es así?
— si, esta a las afueras de la ciudad, y ¿sabes? S cuentan algunas cosas acerca de ese lugar.
— ¿ah si? ¿Como que?— pregunta Laura.
— pues estuve leyendo un poco ayer acerca de cada uno de los hoteles en internet y pues al parecer han ocurrido ciertas cosas en ese lugar, por ejemplo dice que un sujeto murió de un balazo hace un año, al parecer su hijo le disparo cuando este estaba tratando de matar a su madre o algo así.
— Que horrible —contesta Lara.
—si, es horrible, pero gracias a esa noticia ese hotel esta en internet. ¿Quieres leer la noticia? —le pregunta a Laura.
— si, me gustaría, ¿haz traído tu laptop?
— si, esta en mi maletín, esta en el asiento trasero.
Laura coge el maletín y saca la computadora portátil, la enciende.
— solo escribe hotel santa Laura, una de las primeras opciones es la noticia. —le dice gerald a Laura.
— si, ya lo encontré, ¿es lo único que hay respecto a este hotel en internet? —Pregunta mirando a Gerald, esperaba que la página cargara.
—bueno, no he buscado nada relativo a ese hotel en particular, solo me interesó la dirección, y bueno esa noticia me llamó la atención.
— ya veo. —miro la pantalla y comenzó a leer.
Después de un rato.
—al parecer hay otras cosas relacionadas a ese hotel, Gerald. —dice laura.
— ¿que? —pregunta Gerald.
— si, busque un poco mas acerca de ese lugar, el hotel santa Laura.
— ¿que encontraste? —Gira la cabeza, la ve unos instantes.
— pues algo que sin duda te puede interesar. —lo mira.
— ¿que es? — pregunta Gerald.
— escucha esto, el cuerpo desnudo de una chica de unos 18 años de edad, completamente desnuda y con un corte en el estomago, fue encontrada en el cuarto 12 del hotel santa Laura, al parecer la chica fui victima de los ya conocidos ladrones de órganos, informes forenses de ultimo minuto, nos comunican que a la joven chica le falta un “riñón” no se sabe nada acerca de la chica, no se encontró ninguna identificación ni nada que ayude a saber algo acerca de la muchacha.
—valla, esto es muy interesante. ¿Que mas dice?
— después hay otra noticia, relacionada con lo mismo. Escucha, la chica encontrada en el cuarto 12 del hotel santa Laura en la carretera 53 resultó ser una prostituta relacionada al robo de órganos, la chica fue denunciada hace muchos meses atrás por un empresario de la ciudad el cual fue victima del robo de un órgano, cada ves son mas fuertes los rumores que señalan al empresario como posible culpable, la policía esta atando cavos, ya que el móvil de la venganza esta sonando cada ves mas fuerte. El recepcionista del hotel dice que uno de los 2 hombres que entraron al hotel con la chica tenía rasgos muy similares al del empresario, identificado como Fernando santos. La policía esta investigando.
— ¿crees que nuestro amigo del cuarto 66 este relacionado a esto? —pregunta Gerald.
— pues no se, a lo mejor fue una victima de estos roba órganos.
— ¿en el cuarto 12 del mismo hotel? ¿No crees que serie muy extraño y poco probable? ¿De cuando es esa noticia? —pregunta.
— de hace 4 años. Según la fecha que postearon.
— ok, ¿y es todo lo que dice? — La mira — ¿no hay otras noticias relacionadas a robos de órganos en ese hotel?
—no, es todo lo que hay, quizás si sigo buscando encuentre algo. —le dice.
— bueno, tenemos tiempo, aun faltan unas horas para llegar. — dice Gerald.
— ok, entonces buscare a ver que encuentro —contesta Laura.
Más tarde ese día.
Carretera 30 gasolinera arcángel.
— ya vamos a llegar, ya entramos a la carretera 30, en unos 45 minutos estaremos llegando, esta carretera es enorme.
— Lo bueno es que no hay semáforos — dice Laura, aun entretenida en la computadora.
— pues si, aquí si puedo correr un poco mas, aunque no es aconsejable. —Mira a Laura — ¿encontraste algo? — pregunta.
— pues no mucho, solo hay 2 casos relacionados al hotel santa Laura, el de la chica muerta y el del niño que e disparó a su papá. No he podido encontrar nada más, y ¿sabes? Resulta que el empresario desapareció con toda su familia.
— ¿Que?
— pues si, al parecer el empresario desapareció, se fugó del país, con el se llevo a sus 2 hijos y a su esposa, dado que tenia dinero se las arreglo, parece que todo lo señalaba como el culpable.
— valla, la venganza nunca es buena.
—quizás fue el karma, ¿no crees? —pregunta Laura, mirando a Gerald.
— puede ser. ¿Entonces no hay nada más acerca de ese lugar? — pregunta Gerald.
— no, no he podido encontrar nada mas. —Cierra la laptop — igual ya vamos a llegar, esperemos tener suerte, ¿no?
— si, pero en caso no encontremos nada, estaré de nuevo en cero, y la verdad no se cuando podre conseguir algún conector nuevo, los 2 últimos fueron de pura casualidad.
Gerald siguió conduciendo.
Más tarde por fin llegan al hotel santa Laura, el viejo motel de paso en la carretera 53.
Fuera del hotel habían unas patrullas de policía.
Gerald y Laura bajan del auto.
Laura al bajar se queda mirando el motel.
— ¿que te ocurre, Laura? —pregunta Gerald sacando unos documentos de su maletín.
— yo… por un momento tuve un deja vu. —contesta ella.
— ¿un deja vú? — Cierra la puerta del auto —, eso es solo una descoordinación visual, la información enviada al cerebro por medio de los ojos se demora mas de lo normal en llegar y te da la sensación de haberlo visto 2 veces, en otras ocasiones la parte del cerebro encargada de los recuerdos tiene una pequeña distorsión y sucede ese efecto de recuerdo cuando estamos viviendo una circunstancia. — se queda parado a su lado, mirando el motel.
— no se, siento como si ya hubiera estado aquí antes.
— si, los deja vus son muy interesantes, particularmente me encantan. ¿Entramos o me esperas aquí? —le dice.
— no, no. Yo voy contigo, tengo mucha curiosidad — lo sigue a dentro.
Mientras caminaba al hotel, Laura miraba a todos lados, la sensación de haber estado antes ahí, no la dejaba tranquila.
Ingresan al hotel, Gerald se dirige a recepción, donde un sujeto lo atiende.
— buenas tardes, ¿una habitación? —pregunta el recepcionista.
— No, —responde — soy el doctor Gerald Domínguez, estoy aquí por que vengo en busca de información — abre el folder que traía, en la cual estaba la fotografía del paciente 66 —, mire, este hombre mencionó su hotel —le muestra la fotografía.
El recepcionista toma la foto, comienza observarla.
— ¿ha visto alguna ves al hombre de esta foto? —pregunta Gerald
— pues no estoy seguro, en este hotel pasan muchas personas, seria imposible que recuerde a todos. —contesta el recepcionista.
—haga un esfuerzo, mírelo bien. A lo mejor llego con una chica, le dieron el cuarto 12.
— el cuarto 12… —repite el recepcionista y piensa un poco. —no le podría decir…muchos han pasado por ese cuarto.
— haga memoria, quizás entre los últimos 5 años. —pregunta Gerald.
— mmm… podría ser, no estoy seguro… —dice.
— ¿a que se refiere? — dice Gerald.
— me hace recordar, pero no aseguraría que es el… —continua mirando la foto — hace como unos 3 años, mas o menos, no estoy seguro llego un joven con una chica, una chica de quizás 12 o 13 años, supuse que seria su hermana menos, no lo se, yo no hago preguntas.
— continua.
— bueno, la cuestión es que poco después que ellos ingresaron, llegaron unos sujetos armados, me encañonaron, me golpearon y me ataron, me obligaron a decir en que habitación estaba el sujeto y la chica, no tuve mas opción.
— ¿y que mas pasó?
— bueno, me ataron, me amordazaron y me metieron en la bodega, no pude hacer nada, solo recuerdo unos gritos, a la mañana siguiente uno de los huéspedes que ya se iba escucho los golpes que estaba dando en la puerta y me dejó salir, las manchas de sangre en el piso me asustaron, estaban en toda la escalera y seguían hasta afuera, venían del cuarto 12, subí al cuarto pero no había nadie, pero si había mucha sangre en la cama. Fue espantoso.
— ¿denunciaste a la policía? —pregunta Gerald.
— no, lo iba hacer, pero encontré una nota para mi, decía que si denunciaba a la policía, me iban a buscar y me iban a matar. Eso me asusto mucho y no, no fui capaz de hacer nada, solo… solo limpie.
— debiste denunciar eso.
— ¿si? ya estaría muerto, no confió en la policía. —responde el recepcionista.
—bueno, pero dime; ¿este hombre de la foto, es el que se registro con la chica? —pregunta.
— me lo recuerda mucho, el otro traía una gorra, Pero fuera de eso me lo recuerda bastante.
— ¿bajo que nombre se registró? —pregunta Gerald.
— pues el que yo les digo, se registro bajo el nombre de Andrés, Andrés santos; No olvidare ese nombre jamás.
— ¿Andrés santo? —Gerald miró a Laura y ella a el.
— ¿crees que sea el mismo hombre, Gerald? —pregunta Laura.
— no lo se, pero si unimos las piezas… si lo pensamos, puede haber una conexión.
— si se trata del mismo pues debieron hacerle algo muy horrible. —dice laura.
— he… ¿cree que pueda ir al cuarto 12 y sacarle unas fotografías? —pregunta gerald.
— pues, no, no es posible, el cuarto esta lleno de detectives en este momento…
— ¿que? —Gerald interrumpe.
—… si, un sujeto descuartizó a su novia y escapó.
— Santo dios —dice Laura. —por eso las patrullas afuera.
— hubieran visto como se puso el padre de la chica cuando llegó.
— bueno, entonces creo que ya no hay nada mas que hacer aquí, le agradezco mucho su ayuda, amigo. —dice Gerald.
— ok, no hay problema, oiga, solo una cosa mas, ¿Qué le paso al sujeto? Ósea, no estoy seguro si sea el mismo, pero se parece muchísimo y me da curiosidad.
— perdió la razón, soy psiquiatra y trato de ayudarlo, solo repite cuarto 12, y Judith, constantemente.
— ¿Judith dijo? Es así como el sujeto llamó a la chica.
— ¿esta seguro? —pregunta Gerald.
— si, de verdad, la llamó así, ya recordé.
— creo que eso es suficiente, ¿verdad Gerald? —Dice Laura—, ahora no hay dudas, esta hablando del mismo sujeto.
— si, no hay duda, el paciente 66 es Andrés santos. ¿Pero que rayos le abra pasado? —se pregunta Gerald.
— la verdad yo supuse que lo abrían matado, y a la chica también, pero jamás vi nada, solo vi sangre, sangre en todo el corredor. — dice el recepcionista — ¿y sabe algo de la chica? —pregunta.
— ¿como dice? No estaba escuchando, disculpe. — dice Gerald, quien se había quedado pensando.
— ¿la chica, no sabe nada acerca de ella?
— no, solo se de ella por lo que repite mi paciente, repite ese nombre una y otra ves, pero me atrevo a pensar que le debe de haber pasado algo horrible. — Toma la foto y la mete en el folder nuevamente — ¿dígame como eran esos sujetos que lo ataron en esa ocasión?— pregunta Gerald.
— pues eran muy grandes, estaban armados, tenían apariencia de guardaespaldas, ya sabe, fuertes con cara de pocos amigos, eran como 4 en total, uno de ellos, sin duda el jefe tenia el pelo largo, rubio, un tatuaje en el cuello, como una especie de símbolo, no se de que, y tenia lentes de contacto, azules, si, azules, y muchas joyas.
— valla, debió ser una especie de gánster.
— ¿quien sabe en que cosas habrá estado metido el tal Andrés ese? — menciona laura.
— bueno, nos retiramos, gracias, de verdad fuiste de mucha ayuda, amigo.— se despide Gerald.
— oiga, amigo, una cosa mas, yo no quiero tener problemas, ¿si? así, que no mencione nada de lo que le he dicho, si se enteran que encubrí un crimen me ira muy mal.
—bueno, eso depende de lo que pueda encontrar en el camino, hasta pronto.
Gerald y Laura salen del hotel.
Dirigiéndose al auto.

continuara...

Escrito por: FranckPalaciosGrimaldo (2010-07-06)


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