El pozo.


Su corazón latía cada vez más fuerte, como si fuera a salirse de su pecho. Ella, cada vez más cansada, pero no menos alentada, corría por el sendero hasta su casa. La tarde estaba llegando a su fin, y la noche estaba devorando lentamente el bosque por el que ella se hallaba corriendo. El sendero que marcaba el bosque poco se veía ya, y su vestido largo negro se estaba ensuciando cada vez más de tierra. El corcel de cuero le apretaba demasiado y hacía difícil su corrida, pero aún así debía llegar a la casa a avisar a alguien. Debían saber lo que no debían hacer, lo que ella nunca debió hacer. Llegó sin aliento a la casa, y tuvo que doblarse por su cintura para recobrar el aire. Una vez que tomó suficiente aire, entró a la casa. Empujó la gran puerta de madera, que era la entrada a la mansión, y buscó en la oscuridad a su madre. "¡Que raro que nadie haya prendido ninguna vela!" se dijo con asombro. Una vez que agarró una vela de la cocina, la puso en un candelabro y la prendió. La oscuridad se iluminó poco a poco, y ella corría por la casa buscando a su familia. "Debo avisar que no deben abrir nunca más el pozo de agua de el bosque", claro, luego de que le había costado tanto encerrar a aquella cosa que le había desgarrado el vestido por la parte de abajo, nunca más debía dejarlo escapar. Después de forcejear y tirarlo al pozo, con fuerzas que ella nunca habría pensado de las que sería posibles, arrastró la tapa hasta el pozo de agua, y lo cerró. Y luego corrió por el bosque hasta la casa. Volviendo a revisar la biblioteca, no encontró ni a su padre ni a su madre, y ese fue el momento en el que se asustó. "¿Y si hay otro de esos seres dando vuelta por el campo?" y corrió hacía su cuarto. Al llegar a la puerta, no podía abrirla. "Pero... ¡Si nunca le pasé llave a esta puerta!", se dijo, cansada de tantos problemas en el mismo día. Forcejeo un rato, hasta que se le ocurrió entrar por la otra puerta, que se encontraba del otro lado de la casa. Corrió con la vela, procurando que no se le apagara, y entró a su cuarto. La penumbra se la devoró. Hasta que logro acostumbrarse a la escasa luz pasó un rato. Cuando vislumbró algo en la oscuridad, ya era demasiado tarde. Sus padres se encontraban en el suelo de su habitación, desgarrados totalmente desde sus estómagos. Salió de su habitación, totalmente asustada, y corrió afuera de la casa, donde la oscuridad ya reinaba. En el instante que salía, se le ocurrió recurrir a su vecina, que vivía a no muy lejos de su casa, pero si lo suficiente para que ella escogiera ir en caballo. Subió a "Tronador", y presionó sus talones contra el cuerpo del caballo, que al instante empezó a andar al trote. El caballo corría por el campo, y cuando llegaron a la casa de su vecina, la chica detuvo de imprevisto al caballo. El pozo de agua de su vecina estaba abierto. Nuestra protagonista había olvidado algo, que los pozos están conectados. En ese momento escucho el sonido de la hojarasca al pisarse detrás de ella. No se atrevió a darse vuelta. Su caballo cayó.


Escrito por: Fortepiano (2011-03-08)


Ranking: 5.0/3


1  
!que horroroso el final! esperaba algo como un despertar de un sueño, algo más bueno...
me gusto el suspense con el que está relatado, me absorbio la lectura conprenciva. muy bueno. 10 puntos.

2  
~ 03/10/2012 - Wow Ken! Your name should be Ken Kie-wow! ok that was tolatly lame, but honestly these pic were great! ur so creative and always looking for sweet angles and a great way to share the day. i liked the guy laying on the floor ha ha.. the ring pic with the textured paint and the bride and groom in the fields oh and the veil blowing up pic!!





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